El abuso sexual infantil es uno de los delitos más execrables que se perpetran contra la persona humana. Este generalmente tiene lugar en un contexto donde se instrumentaliza el sexo para ejercer poder y humillación sobre los más vulnerables: los niños. Sin embargo, desde la perspectiva de las víctimas, entraña la puesta en relieve de una variedad de respuestas orientadas a combatir sus nefastas consecuencias. De este modo, la presente investigación busca comprender este fenómeno, interrogándose respecto de las estrategias psicosociales de afrontamiento observadas en un grupo de 10 niñas con sintomatología clínico-social en remisión y sin remisión, seleccionadas intencionalmente y cuyo análisis se realiza desde la metodología cualitativa aplicada al estudio de casos. Los resultados destacan la importancia de la madre en la recuperación de la víctima, en la medida que cree en su palabra, denuncia el hecho delictivo, la acompaña afectivamente a lo largo del tránsito judicial y es receptiva con los servicios asistenciales dispuestos en su favor. En esta tarea es posible que se enfrente al sistema familiar cuando éste se coloca de parte del agresor. De otro lado, la intervención de los Centros de Atención Residencial como recurso de protección y la aparición de sucesos positivos inesperados en la vida cotidiana de las víctimas son también valorados.  En conclusión, el afrontamiento del abuso sexual infantil no siempre está dado por elaboraciones planificadas, sino por reacciones intuitivas de los entornos de la víctimas en función del significado que atribuyen a este agravio, lo que incide en que opten o no por estar de su lado.